Yo moriré prosaicamente, de cualquier cosa,
(¿el estómago, el hígado, la garganta, ¡el pulmón!?)
y como buen cadáver descenderé a la fosa
envuelto en un sudario santo de compasión.
Aunque la muerte es algo que diariamente pasa,
un muerto inspira siempre cierta curiosidad;
así, llena de extraños, abejeará la casa,
y estudiará mi rostro toda la vecindad.
Luego será el velorio: desconocida gente,
ante mis familiares inertes de llorar,
con el recelo propio del que sabe que miente
recitará las frases del pésame vulgar.
Tal vez una beata, neblinosa de sueño,
mascullará el rosario mirándose los pies;
y acaso los más viejos me fruncirán el ceño
al calcular su turno más próximo después…
Brotará la hilarante virtud del disparate
o la ingeniosa anécdota llena de perversión,
y las apetecidas tazas de chocolate
serán sabrosas pausas en la conversación.
Los amigos de ahora –para entonces dispersos-
gravitará el concepto solemne del “jamás”;
vendrá luego el consuelo de seguir la existencia…
Y vendrá la mañana…pero tú, ¡no vendrás!..
Allá donde vegete felizmente tu olvido,
-felicidad bien lejos de la que pudo ser-
bajo tres letras fúnebres mi nombre y mi apellido,
dentro de un marco negro, te harán palidecer.
Y te dirán: -¿Qué tienes?.. Y tú dirás que nada;
más te irás a la alcoba para disimular,
me llorarás a solas, con la cara en la almohada,
¡y esa noche tu esposo no te podrá besar!

1 comentario
JOSE GREGORIO GUEDEZ 16 sep 2010 | 05:22 PM
EL DIA QUE TE CONOCI
Me sentí perplejo y anodado al ver tanta belleza junta y en un solo ser, que de una sola vez corrió por todo mi cuerpo como electricidad la química que despide un ser con otro cuando se siente el amor a primera vista, soñando en mis años mozos y recordando todas las cosas que le toca al ser humano en sus años de juventud cuando enamorado paseaba con mi novia por la orilla de la resaca azulita de mi pequeño pueblo en las riberas del rio apure recibiendo la brisa de la llanura y oliendo el olor del llano y del mastranto sabanero, vuelvo de mi pensamiento al mirarte que llega tu esposo padre de tus hijos y me digo te he conocido tarde y te dedico este verso: si te hubiese conocido antes de tener marido la vida tuya estaría entrelazada conmigo, pero todo en la vida tiene solución y deseo de todo corazón que seas feliz aunque no sea conmigo te llevo en mi corazón y en lo más bello de mis recuerdos te amare por siempre …
Goyo
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